miércoles, 1 de mayo de 2019

LA GITANILLA. 3º ESO

En el siguiente enlace encontraréis el pdf de La gitanilla, que hemos estado leyendo en clase.
Recordad que tenéis que terminar las 7 páginas que quedaban y hacer un resumen de la historia para entregarlo el martes 7 de mayo.
¡Disfrutad del puente!

https://www.edebe.com/publicaciones-generales/img/cast/830311.pdf

martes, 9 de abril de 2019

LA NARRATIVA DESDE LOS AÑOS 70 A NUESTROS DÍAS. 2º BACH




LA NARRATIVA DESDE LOS AÑOS 70 A NUESTROS DÍAS

El ambiente de libertad en el que comenzó a desarrollarse la cultura española tras la muerte del general Franco (1975) permitió un mejor conocimiento de la literatura española en Europa y de la literatura occidental en España. A ello contribuyó la desaparición de la censura (lo que supuso la publicación de novelas españolas prohibidas en nuestro país y editadas en el extranjero) y la recuperación de la obra de los escritores exiliados.

La novela se vuelve objeto privilegiado de consumo literario. Se convierte en el producto estrella de la industria editorial. Se realizan compañas para promocionar los libros: premios literarios, publicaciones de listas de los libros más vendidos, organización de ferias del libro, firmas en grandes almacenes, etc. Un fenómeno importante son los innumerables premios literarios, que contribuyen a animar el panorama creativo.

Los aspectos más significativos de la novela española en los últimos treinta años son:
1) El carácter aglutinador, puesto que acoge prácticamente todas las tendencias, modalidades, discursos, temas, experiencias y preocupaciones personales.
2) La individualidad, ya que cada novelista emplea un estilo propio con el que expresar su mundo personal y su particular visión del mismo.

En las últimas décadas conviven novelistas importantes de toda la posguerra (Delibes, Cela y Torrente Ballester) junto a algunos novelistas de la "Generación del 50" (Juan Goytisolo, Juan Marsé, Carmen Martín Gaite…) y a los novelistas de la generación del 75 o generación del 68, que, aunque nacieron literariamente en pleno auge experimental, se decantan por una narrativa más tradicional sin abandonar la autoexigencia con novelas de mucha calidad, como Manuel Vázquez Montalbán o Félix de Azúa.

Con los autores antes mencionados, conviven en el panorama literario de los últimos años nuevos escritores dados a conocer después del franquismo: Manuel Vicent, Julio Llamazares, Javier Marías, Luis Mateo Díez, Rosa Montero, Antonio Muñoz Molina, Luis Landero…
Destaca por importancia y por ser, según la crítica, responsable en cierta medida de la vuelta a la narratividad, Eduardo Mendoza. En 1975 publica La verdad sobre el caso Savolta, una novela histórica y a la vez policiaca que aprovecha técnicas experimentales y las pone al servicio de la intriga y la acción y que incluye elementos de subgéneros populares. Otras obras destacadas suyas son La ciudad de los prodigios y El misterio de la cripta embrujada. En 2016 fue galardonado con el premio Cervantes por su trayectoria narrativa.

Aunque no resulta fácil discernir en la nueva narrativa unas corrientes o escuelas definidas; sí es posible identificar ciertas tendencias temáticas puesto que se revaloriza la novela de género, con auténtico auge de la novela negra y la histórica. En todo caso, se mezclan con libertad todos los subgéneros: novela rosa, ciencia ficción, humor... sin perder de vista muchos de los hallazgos de la novela experimental anterior, con abundante uso de la introspección y el flujo de conciencia. Las más relevantes son:

  • Novela policíaca y de intriga: Este subgénero resurge con especial fuerza. Entre sus cultivadores destacan Manuel Vázquez Montalbán, autor de una serie protagonizada por el detective privado Pepe Carvalho, o Plenilunio, de Antonio Muñoz Molina.
  • Novela histórica: se pueden citar como ejemplos El oro de los sueños, de José María Merino; El hereje, de Miguel Delibes, así como la saga protagonizada por el capitán Alatriste, de Arturo Pérez-Reverte, ambientada en el Siglo de Oro. En los últimos años son frecuentes las novelas históricas contextualizadas en épocas cercanas, especialmente en la Guerra Civil, como Soldados de Salamina, de Javier Cercas;La voz dormida, de Dulce Chacón, o los relatos breves que componen Los girasoles ciegos, de Alberto Méndez.
  • Novela de la reflexión íntima: Este tipo de narrativa se centra en la búsqueda personal y la reflexión sobre la propia existencia. Obras representativas de esta tendencia son Mortal y rosa, de Francisco Umbral; El desorden de tu nombre, de Juan José Millás, o La lluvia amarilla, de Julio Llamazares.
  • Novela de la memoria y de testimonio: La memoria de una generación y el compromiso son los temas básicos de esta corriente, en la que se encuadran novelistas como Rosa Montero, con Te trataré como a una reina, en defensa de la condición femenina; y la producción novelística de Luis Mateo Díez.
  • Otras tendencias: en la novela de los autores más jóvenes es la de hacer una novela que trata los problemas de la juventud urbana con una estética muy cercana a la contracultura (Historias del Kronen, de José Ángel Mañas, Ray Loriga con Héroes o Lucía Etxebarría en Sexo, prozac y dudas).

En esta época hay que resaltar también el auge del cuento, el cual había quedado relegado durante el periodo del experimentalismo narrativo de los sesenta. Dentro de este subgénero cabe destacar el relato fantástico, donde destaca Cristina Fernández Cubas. La nómina de autores es muy extensa: Manuel Rivas, Eloy Tizón o Marina Mayoral. A ellos hay que añadir los narradores que cultivan el microrrelato, como Luis Landero o Quim Monzó.
En resumen, este es un periodo de enorme vitalidad en el que la narrativa, y más en concreto la novela, se ha convertido en el género hegemónico. Existe una multitud de autores de distintas generaciones que conviven y contribuyen a enriquecer el panorama, en algunos casos con verdaderas obras maestras.


sábado, 23 de marzo de 2019

El Lazarillo. 3º ESO

Pincha en el siguiente enlace para ver las diapositivas trabajadas en clase:

https://es.slideshare.net/crisjuba/el-lazarillo-137937071

Aquí tienes el vídeo que hemos visto en clase de El Lazarillo:

https://www.youtube.com/watch?v=aUl9JlBoKpc

En el siguiente enlace verás una parodia de El Lazarillo:

https://www.youtube.com/watch?v=X7vd5gpguZE


jueves, 14 de marzo de 2019

VALORACIÓN CRÍTICA DE LUCES DE BOHEMIA. 2ºBACH


Luces de bohemia fue publicada por primera vez en 1920 en revista, y en 1924 en forma de libro, con el añadido de tres escenas más (2, 6 y 11). Es el primer esperpento de Ramón Mª del Valle-Inclán, después de pasar por sucesivas etapas de teatro modernista (Marqués de Bradomín), mítico (Divinas palabras) y de farsa (Tablado de marionetas). Supone el intento innovador más importante del teatro español anterior a la Guerra Civil.

La obra recoge las últimas horas del escritor modernista ciego Max Estrella, y su recorrido nocturno por el Madrid de la época, que culmina con su muerte a las puertas de su casa. La obra se prolonga con tres última escenas posteriores a su muerte, a modo de epílogo. Aparecen varios motivos argumentales recurrentes a lo largo de la trama: la tentación del suicidio, la lucidez de los ciegos, la recuperación del décimo de lotería inicialmente devuelto, la falta de dinero, etc. y se desarrollan dos temas básicos: la vida bohemia de principios de siglo, y la realidad socio-política española de la época, presentada de forma muy crítica.

En torno a la bohemia se presentan tanto sus grandezas como sus miserias. Sus representantes se consideran automarginados del mundo burgués, sienten nostalgia por París, literaturizan la vida haciendo continuas referencias literarias, y sobrellevan la miseria como un rasgo de coherencia.

La situación socio-política constituye el fondo de la acción y se incorpora a la trama, especialmente en las tres escenas añadidas, que tienen el nexo común de la presencia del preso catalán. La historia, que se puede situar en el periodo de la segunda década del siglo XX (se hacen alusiones a la Semana Trágica, al gobierno de Maura…), se desarrolla en una época de manifestaciones, huelgas y revueltas populares. Valle Inclán ofrece una reflexión pesimista sobre España, en la que hasta las clases populares se ven denigradas.

En la obra intervienen más de cincuenta personajes. Algunos son reales, como Rubén Darío, o están inspirados en personajes reales, como el propio Max Estrella, inspirado en el escritor Alejandro Sawa, quien murió ciego, loco y en la pobreza. Casi todos están presentados como caricaturas o fantoches a los que se ha aplicado la deformación esperpéntica, incluso animalizados: sólo la madre del niño muerto, la prostituta joven y el preso anarquista están presentados con respeto cierta ternura.

Los más individualizados son el protagonista, Max Estrella, y su lazarillo Latino de Hispalis. El primero es caracterizado como una persona inteligente, con sentido del humor y que, dentro de su degradación, conserva cierto orgullo y lucidez. Es una especie de antihéroe: bohemio, borracho y ciego, consciente de sus contradicciones. Su lazarillo y supuesto amigo, don Latino de Hispalis, es cínico y desleal, irónico con sus iguales y sumiso con la autoridad. Al final, abandona a Max moribundo llevándose su cartera con el billete de lotería que luego resultará premiado.

La gran novedad de la obra radica en los aspectos formales, basada en la “deformación sistemática de la realidad” que anuncia Max al exponer la teoría del esperpento. Esta técnica se refleja en los contrastes entre lo trágico y lo cómico, entre las referencias míticas y las realidades más vulgares. Además, en el lenguaje se combinan los registros más diversos, desde el estilo pedante y cultista de los modernistas hasta el lenguaje popular madrileño, plagado de frases hechas, insultos, etc. Los diálogos son vivos, ágiles y expresivos.

Son especialmente relevantes las acotaciones, que tienen gran valor artístico. Se caracterizan por el estilo nominal, la adjetivación, la riqueza léxica y los recursos rítmicos. Muchas de sus indicaciones no son “teatralizables”. A lo que se añade que, a pesar de que la obra mantiene una unidad de tiempo, cuenta con una gran diversidad de espacios y ambientes. Esto hace que sea difícilmente representable.

En conclusión, es una obra que parte de la realidad histórica para recrearla estéticamente desde una perspectiva crítica, en la que se aprecia la influencia del arte expresionista. El personaje de Max constituye una gran creación que transmite la triste grandeza de las creaciones tragicómicas.